viernes, 15 de agosto de 2008
Endorfinas en la mente
 
Éste era el título de un disco de Chambao (gran grupo) del 2003, pero también un tema que me preocupa un poco últimamente. Leo ahora en la sección de Salud de la web de El Mundo, que "Son las principales responsables de nuestro estado de ánimo y de nuestras emociones, unas drogas de uso particular que segregamos en aquellas actividades que nos producen placer, euforia, felicidad: hacer el amor, practicar deporte, escuchar una música que nos agrada, degustar un manjar, reír... Todas éstas son acciones íntimamente relacionadas con las endorfinas. Pero hay más. Y es que estas sustancias también nos acompañan en los malos momentos para hacérnoslos más llevaderos. De hecho, cuando nos duele algo, el cerebro las produce porque también actúan como un analgésico natural."

Pues bien, creo que se me ha acabado el bote de endorfinas que cada persona lleva internamente, en su cuerpo ... y me siento como cuando de repente de sale humo del motor del coche en medio de una autopista: uno se baja, levanta la tapa del capó con cuidado y pone cada de circunstancia cuando se da cuenta de que no tiene ni idea de qué le pasa al bicho ... hasta que, tras un rato de toqueteo inútil de algunos cables y de quemarse y ensuciarse los dedos de un modo igualmente improductivo, caes en la cuenta de que se trata de que el depósito de agua refrigerante del motor se ha acabado ... como mi bote de endorfinas ... sniff, sniff

En mi caso además no hubo ninguna senyal luminosa en el cuadro de mandos que me indicara que el nivel estaba bajo y debía repostar. De hecho, la cosa iba bastante bien hasta que un día, de repente, empecé a desmotivarme. Admito que en una pequenya proporción quizás tuviera algo que ver que mi No-Novio (como siempre lo ha llamado mi amiga Rapunzel) me cortara nuestra No-Relación (se ha encargado de recalcar bastante este concepto) después de un anyo de ser "fijos-discontinuos" y justamente a menos de una semana de haber disfrutado juntos de la última ración de adrenalina y endorfinas.

Pero no sólamente eso ... supongo que una continuada y prolongada sesión de la frase "qué tiempo de mieeeerda", junto con intempestades laborales y el replanteamiento de mi inexistente vida sentimental tampoco ayuda ... el caso es que algo está cambiando a este lado del Mississipi (o del Isar, en su defecto). Ya no me apetece leer casi, ni escribir, ni chatear (bueno, de esto me quité hace ya más tiempo) y ya ni siquiera me emocionan las películas pastelones (por cierto, todas las noches me pirateo alguna y cada cual peor ... las últimas "P.S. Te quiero" y "If Only" o, su traducción al castellano: "Un paseo inesperado") ... y esto ya si que es un cambio mosqueante, con lo que me han gustado a mí siempre los pastelones!

El caso es que mi nivel de endorfinas ha de estar por los suelos, (y las hormonas acumuladas por los cielos!). Por eso mi pregunta al aire: alguien sabe a qué barrio, marginal o no, hay que ir a comprar drogas de esas que llaman de la Felicidad? A cuánto está el gramo de Endorfinas. Quiero se una yonki del bienestar, al menos un sucedaneo tipo Metadona de la Alegría
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posted by Rita Peich at 8/15/2008 02:21:00 a. m. | Permalink | 4 comments