viernes, 29 de agosto de 2008
Cine Peich de Todo a Cien
Hola amigos - Amigos hola (capicua!)

Hoy voy a cambiar de tónica moña-pensativa-diarreamental para dar un salto en mi estilo bloguero (cara nueva, vida nueva!) y lo haré introduciendo una nueva sección: "Cine Peich de Todo a Cien"

Desde que alguien me puso sobre aviso de la existencia de webs en las que podías ver pelis por la patilla y sin necesidad de estar días y días descargándolas para verlas y borrarlas en 2 míseras horas, he retomado un poco de vuelta la afición por el séptimo arte. La verdad es que eso del "Séptimo Arte" no deberían de decirlo así a la ligera, al menos en vista de la cantidad de ñordos que me he tragado en las últimas semanas. Bien es verdad que mis gustos cinematográficos dejan bastante que desear para la mayoría de los mortales, siempre he sido dada a las películas ñoñas de final feliz (soy de la opinión que para pelis de drama, crimen, cine negro, terror o simplemente para finales tristes ya está la vida real). Pero es que hay pelis que son tan endemoniadamente chorras y moñas que hasta una persona boba en estado extremo como yo acaba sintiendo un ataque de vergüenza ajena.

Podría mencionar alguna de los últimos bodrios que me he tragado, pero estoy dejándome una pasta en terrapia para poder borrar de mi cerebro algunas de ellas. Solo mencionar una de las últimas, una que se llevó la palma, llamada "Ún día inesperado" (del inglés "If Only"). A la altura de la traducción perruna del título han estado los guionistas y los actores (protagonista principal es la pedorra de Jeniffer Love Hewitt, que debería haber muerto en los primeros 20 min de peli pero se lo piensa mejor y, como además es productora de la peli, acaba dando la vuelta al guion y cambia su muerte por la de su novio).... un brodio horroroso !!!!

Después de esto necesité una pausa (más bien una baja por estrés) porque además creo que no me ha gustado ninguna de las pelis que he visto ni de los libros que le leído últimamente, lo cual me estaba creando una crisis personal que, sumada a la anterior (por motivos muy diferentes), me sume en un sinvivir importante y hace que me replantee por ené-sima vez muchas cosas.

Hoy he estado enferma en casa. He dormido hasta las 13:30 y, lo más importante, no le he visto la jeta ni la calva al capullo de mi jefe. Eso ya son motivos suficientes para que el día empiece bien. Si lo sumas a que ha hecho muy buen tiempo y que he disfrutado como una enana de mi visita DE UNA HORA a un supermercado lejano y guay (como el que va a un museo), de un paseíto por el barrio de casa pijas y del solecito en la cara sentada a orilla del canal de Nymphemburg leyendo la guía de Japón, todo ello hace de hoy un buen día. De hecho, un muy buen día. Así que me he armado de valor y he regresado a la web de las pelis instantaneas y he elegido, no sin cierto miedo, una peli que, según la sinopsis, prometía algo menos de azúcar y un poco más de humor bien hecho.

El título: "Dos Días en París". Ya sé que en principio tiene todas las pepaletas de ser uno de esos pestiños para quinceañeras enamoradas hasta los brakets, pero ha estado sorprendentemente bien. Diálogos rápidos y a veces mordaces, situaciones poco o nada adulteradas, una pequeña dósis de crítica a la América más rancia y un par de buenos actores, nada de guaperas, la hacen bastante dinámica. Sólo tiene una pega: diría que un 25% de los diálogos de la peli son en francés y, al menos en la versión que yo he visto, no tenía subtítulos. Eso hace que para personas como yo, que siempre hemos odiado la lengua de Maria Antonieta, la peli en algunas secuencias pierda un poco de interés. Aún así, la "recomiendo bastante". Es simpática, poco "patronising" y, por una vez, no salen tías en bolas ... pero sí un tío!!! (el protagonista, y dos veces)

Fin por hoy de la crítica cinematográfica con menos criterio del mundo. Seguiremos informando sobre futuras patatas del celuloide.


Para terminar el día os dejo con el vídeo casero la mar de divertido de una canción que me mandó el amigo Mocho para animarme en un día bastante ploff. La canción me encanta y el grupo (La Casa Azul) es todo un descubrimiento de la música petarda que me transporta a mis amigos yeyé de Madrid y que también tengo que agradecerle a Mocho (graaaaacia Moooocho). Me siento muy acorde con la cantinera, la veras ... al menos hoy




 
posted by Rita Peich at 8/29/2008 10:00:00 a. m. | Permalink | 3 comments
martes, 26 de agosto de 2008
No nos engañemos ...
A menudo regreso a casa en por las noches en el bus 53, o en el 133. La parada me pilla justamente al otro lado de la carretera (bueno, no es una carretera, pero sí una especie de avenida con mucho tráfico). Para cruzar al otro lado, como la gallina, hay que pasar por una especie de subterráneo cortito, de esos que tienen unos escalones tan bajitos que molestan mucho más que los normales a la hora de subirlos o bajarlos.

A veces también paso por allí de día, pero parece que de noche me sorprende más. No precisamente porque me de miedo, nada de eso. Ayer precisamente, al pasar por allí una vez más, me dí cuenta de lo diferente que es a los "subterráneos" que se ven en Madrid: llenos de mierda, con un montón de cosas tiradas, con un olor asqueroso debido a las "cositas" que se hacen ciertas personas que piensan que es mejor mear contra la pared que en un árbol. Además, no me dan miedo porque no son nada inseguros, como el resto de la ciudad (de hecho, creo que nunca he visto un yonki en esta ciudad)

Lo más "salvaje" o ilegal que se ven son las firmas con spray por las paredes, ya que no llegan ni de lejos a la categoría, muchas veces artística, de los graffities españoles. Lo cierto es que algunos de los que me he ido encontrando a lo largo de los casi dos años que llevo frecuentando el lugar no estaban del todo mal: son esos que ahora se hacen con una plantilla previamente currada en casa (con lo que solo tienes que pegarla en la pared y rellenar los huecos con una laca de un solo color, lo cual además minimiza el riesgo de ser pillado).

Pero, por suerte (casi siempre) o por desgracia (en honrosas excepciones) no suelen tardar mucho en desaparecer. El sistema de limpieza de paredes del ayuntamiento de Munich debe ser infalible. En las fachadas de los edificios no suele verse ninguna firma de esas, pero quizás en los sitios escondidos, como los túneles, tardan un pelín más en localizarlos y borrarlos.

Pues bien, en las últimas semanas me llama siempre la atención una frase escrita a grandes letras en las dos paredes que forman la esquina con la que te das de bruces al bajar al túnel desde la parada del bus: MACHT EUCH NICHTS VOR ... IHR WOLLT ALLE BLOSS GELIEBT WERDEN.

Esto, para los que estén un poco verdes en la bonita y a la par endemoniada lengua de Goethe, significa lo siguiente: NO OS ENGAÑEIS... LO QUE TODOS QUEREIS ES TAN SOLO SER AMADOS.

No sé, pero me da qué pensar. Me pregunto cómo será la persona a la que le da por escribir una cosa así en una pared: hombre o mujer? edad? condición social? estado emocial? ... y, sobre todo, es cierto que nos negamos (algunos o todos) que en el fondo queremos ser amados?

Imaginé que haría miles de canciones al respecto, y la verdad es que sí, pero ninguna de ellas me han gustado, así que os dejo una que, si bien no lo dice explícitamente en el título, si en la letra (o algo similar) y además es Josh Groban: un chaval que canta espectacularmente bien (al menos por las pocas canciones que había le escuchado anteriormente) y que quizás a alguien no le resulte del todo desconocido, ya que salió incluso en un par de capítulos de Ally McBeal (lo que hace el marketing ....)

Lo dicho, que a partir de ahora me fijaré más en las frases tatuadas en las paredes

 
posted by Rita Peich at 8/26/2008 10:49:00 p. m. | Permalink | 3 comments
lunes, 25 de agosto de 2008
Things to do before I die
Son muchas las personas que han elaborado estas listas, quizás un poco macabras, con un montón de cosas que después, analizándolas en detalle, no son tan importantes. La fase ploff en la que me encuentro desde hace un par de meses, sumado a las malas noticias que nos sorprenden cada día (tradúzcase por “accidentes aéreos”, bombas que siguen explotando cada día en países que cada vez tienen menos impacto en los medios y las conciencias de las personas, enfermedades repentinas que acaban con la vida de una persona joven de la noche a la mañana, etc) hace me que plantee una vez más lo injusta que es la vida.


Cuánto hijo de puta hay suelto por el mundo que merece la muerte infinitamente más que estas personas que se montan en un avión y en cuestión de una hora están al otro lado del túnel de la luz blanca? Qué hubieran hecho esas personas si alguien les hubiera dicho 1 mes antes que 30 días después estarían muertas? La verdad es que uno siempre da por sentado que morirá más allá de los 80 años, después de una vida plena y feliz. Pero, aún siendo más realista, uno nunca cuenta con la idea de que una noche te sorprenderá un derrame cerebral mientras ves una peli en el sofá, o que un dolor de cabeza permanente será lo que lleven a los médicos a diagnosticarte una horrible enfermedad incurable que te deja muy pocos meses de vida.

Qué se debe sentir cuando los médicos te dicen, con palabras más o menos encubiertas, que no llegarás a fin de año? Y cuando eres consciente de que el avión en el que viajas se va a caer al mar? Ya sé que no es éste un tema particularmente alegre, pero es lo que hoy me pasa por la cabeza después de leer las últimas noticias en torno al ya famoso accidente aéreo. Cómo querría yo pasar mi último mes de vida.
Creo que me daría por comer, beber y fumar. Cantar, bailar, viajar. Tomar el sol, permanecer el mayor tiempo posible en el agua. Aprender a hacer croquetas de una vez por todas, aprender alguna pieza al piano. Pasar tiempo con mi sobrino. Escribir cartas que después dejaría a mis seres queridos. No hablar a nadie sobre mi muerte. Decirle a mi gente que les quiero….
En realidad creo que en mi vida, a los 33 añitos, ha habido un poco de todo. Claro que hay millones de cosas que me gustaría hacer, pero digamos que ninguna de ellas me reconcome el alma. No he escrito un libro, pero sí un blog (y muchas otras cosas). No he montado en globo, pero he volado. No he tenido un hijo, pero tampoco tengo insisto maternal desarrollado. Solo me falta una cosa … y creo que es la más difícil … pero seguiremos intentándolo y no nos rendiremos
Importante es ser consciente de todas las cosas buenas que tenemos, en saber dar las gracias por lo bien que nos va (que nos va mucho mejor de lo que nos pensamos) … y por quitar hierro al asunto, digamos que aquello que dijo el toro en la plaza (aquello de “Siento dejar este mundo sin probar Pipas Facundo”) ya no lo podré decir, porque sí que las he comido muuuuuchas veces

P.S. Por cierto, siento haber dejado a Pablo con la curiosidad durante un par de meses. Al final el concurso del bautismo de mi nuevo portátil lo ganó mi amigo Javitxu, con su propuesta de “HPito” (léase en alemán “japito”) … en homenaje a todo los Javis que pueblan mi vida
 
posted by Rita Peich at 8/25/2008 12:43:00 a. m. | Permalink | 3 comments