jueves, 7 de septiembre de 2006
De mayor quiero ser mujer florero
Os acordáis de la canción? Por cierto, qué ha sido de las dos chicas que cantaban aquello? La verdad es que estaban muy bien (me refiero a que cantaban muy bien, aunque lo cierto es que también estaban bastante buenas, lo reconozco ... lástima no ser lesbiana en ocasiones como éstas ... bueno, como éstas y como cuando Rebeca me tira los trastos y me dice que me va a comer no sé qué ... está mal, pobrecita ... FIN DEL INCISO)

Pues eso, que volviendo de los Cerros de Úbeda, y a tenor de la racha que llevamos con las profesiones, anoche mismo estaba yo cenando con algunas de las integrantes del Chochas Club de Munich y salió el tema de “de pequeña yo quería ser ....”.

Algunas por lo visto siempre lo tuvieron muy claro. Un amigo mío siempre quiso ser ambulancia (ojo: “conductor de ambulacia” NO --> ambulancia mismamente). Yo, “sin en cambio”, nunca lo supe. Me imagino que, como cualquier persona, pasé por diversas etapas pero, a medida que pasaban los años, cada vez tenía menos idea tenía sobre qué actividad sería la que haría brotar el sudor de mi frente con el que pagaría mis lentejas.
Recuerdo que de bien pequeñaja, a los 8 o 10 añitos, quería ser escritora (me encantaban las matemáticas, pero pensaba que no había un gremio oficial de “sumadores, multiplicadores y divisores por dos cifras"). Después he querido ser varias cosa típicas de niñas (hasta yo he tenido una faceta femenina). A saber:
- Peluquera (que me parecía lo más glamouroso del mundo ... claro, que por aquel entonces Raquel Mosquera no se había hecho famosa aún)
- Azafata de vuelo (de Iberia, de esas que son saben hablar inglés aunque son de la “Alianza Güan Guó” – One World en cristiano)
- Profesora (vade retro, Satanás!!!)
- Investigadora científica (qué inocente ... Investigación y lentejas son dos conceptos incompatibles)
- Actriz (a raiz de tener que aparecer por obligación en todas las obras de teatro del colegio, pensé que por lo menos no estaría mal que me pagaran)
... y otras muchas cosas. Todas menos ama de casa! Eso siempre lo tuve bien claro, y mi madre se encargó de inspirarme repitiendo miles y miles de veces que “cuando un día vivas sola, como no tengas chacha te comerá la mierda de tu propia casa”). Mi abuelo siempre quiso que yo fuera secretaria ... ya ves tú ... y yo creo que las dos únicas vocaciones que he tenido de verdad son las de médico y la de, sobre todo, cantante ... vocación SI, voz NO :-(

La noche antes de tener que presentar la preinscripción de la universidad, a las 2 de la madrugada me senté en la mesa de la cocina con el formulario y un boli y me formulé la pregunta que tantas veces había oído a lo largo de mi vida “...y tú qué quieres ser de mayor, bonita???” .... me quedé en blanco. Sólo pensé que quería ser feliz ... pero en el formulario no encontré ningún código para “Ciencias de la vida agradable y desahogada” o la “Ingeniería de la Felicidad” ... así que hice una selección de las carreras más descabelladas (mayormente de ciencias, pero creo que incluso medí alguna filología ... qué pasa? pedir era gratis!...) ... y al final .... cinco años después (y pico), la niña salía por la puerta de la universidad haciendo un corte de manga a los cabrones que me habían amargado aquellos años (que para mí no fueron “los mejores de mi vida”, desde luego) con el título de Ingeniera Técnica Industrial en Procesos Químicos ... (mande???)

Ahora, pasados unos cuantos años más, me gano las lentejas (por aquí son las “Linsen”) y las salchichas de Frankfurt trabajando como Ingeniera de Telecomunicaciones ... lo cual me hace pensar que, por esa regla de tres, aún puedo dar un salto al vacío, convertirme en peluquera (Mosquera, empieza a temblar!!!), cantante (en la primera edición de Operación Triunfo Geriátrica que saquen me apunto) o incluso ambulancia !!!

Lo de mujer florero no estaría mal ... a lo Paris Hilton ... pero me falta un abuelo que me haya dejado de herencia un gran imperio hotelero. También me falta el físico para dar un braguetazo ... aunque mira, a algunos viejos les siguen poniendo las mujeres jamonas y rollizas como yo ... me voy a buscar un millonario decrépito que me producza los discos y me compre de golpe 200.000 ejemplares para que yo piense que tengo éxito. Si, estoy decidida ... yo quiero ser la próxima Anna Nicole Smith!

Lo dicho ...yo no quiero ser ni ingeniera, ni programadora, ni consultora, ni médico ni artista pop! .... yo de mayor quiero ser mujer florero!!!
 
posted by Rita Peich at 9/07/2006 09:44:00 p. m. | Permalink | 24 comments
domingo, 3 de septiembre de 2006
El hábito no hace al monje???
Nunca he pensado que tuviera una especial predilección por un oficio. Hablo, por supuesto, desde un punto de vista “erótico-festivo” (es que hoy voy a hacer un post de lo más frívolo, aviso). Pues eso, que no soy de esas personas que siempre ha tenido claro que “le ponen las enfermeras” o “cómo me ponen los bomberos!!!”. No, ni siquiera los bomberos ... al menos así, de forma generalizada.

De la misma manera que “me ponen los daneses” (eso es un hecho y que más de uno de los que me conocen pueden constatarlo) decía yo no hay un colectivo o gremio que saque a pasear mi hormona así, de buenas a primeras.

El otro día hablaba (bueno, maileaba) yo de esto mismo con mi amigo Perdido. Si bien es verdad que siempre he sentido una especial predilección con los hombres de traje y corbata (siempre que cumplan unos mínimos, por supuesto), uniformes como el de militar, marinerito, policía, bombero, etc nunca han sido mi fuerte ... Él hablaba del mito del fontanero, jejeje, ... no, no, no! definitivamente no.

Confieso que las batas blancas y los pijamas verdes o azules de los médicos y demás personal sanitario de los hospitales me .... ¿cómo decirlo?.... “inspira”. Eso y el oficinista “bien plantao”, con un traje elegante (sin pasarse), mejor que mejor si es gris marengo con camisa blanca, gafas finitas, perilla bien arreglada (aunque él diga que las perillas son una horterada pasada de moda) y un buen corte de pelo. Pero vamos, que nada más, ninguna predilección especialmente marcada.

Peeeero ! El viernes por la mañana, esperando al autobús había un mozalbete arreglando la escalera mecánica de la salida del metro (que, adelantándome a alguna mente perversa “no, no era yo...”) El caso es que aquel chico, joven, guapo, morenito, con un corte de pelo precioso ... parecía que se había caído de algún anuncio de modas de esos carteles que ponen en las marquesinas de los autobuses. El muchacho, dicho con toda la obetividad que la situación me permite, estaba para mojar pan, churros y todo lo mojable ... impresionante!!!! Hasta tuve que levantarme y salir de la marquesina cuando una vieja se me sentó delante y me tapó tan maravillosa visión. Por otro lado, y ahora que lo pienso, el albañil y el pintor que vinieron el miércoles a darme presupuesto no estaban nada mal ... a ver si al final sí que me van a poner los oficios de “trabajos con las manos” ... jejeje, habrá que repasar el listado de gremios!
A ver, se aceptan sugerencias y recordatorios, tanto de chicos como de chicas. Te ponen los albañiles, las peluqueras, los dentistas, las cajeras del súper, los contables, las azafatas, los antenistas, las señoras de la limpieza, los conductores de autobús, las costureras ... ?
 
posted by Rita Peich at 9/03/2006 10:02:00 p. m. | Permalink | 29 comments